El éxito está en no rendirse y en ser creativos

Siempre resulta interesante recibir consejos de personas que tuvieron que ser creativos y reinventarse para poder cumplir sus sueños. Marianne Janssen es una de ellas. Profesora de Periodismo de la Thomas More University en Bélgica ilustró a los alumnos de la Facultad de Periodismo de la UCLM con una Master Class en la que expuso su programa de prácticas internas y su proyecto Micro-Europa, una red de escuelas de periodismo de varios países europeos (Francia, Bélgica, Rumanía, Alemania y Reino Unido) que produce programas de radio sobre la dimensión europea de la vida de los jóvenes universitarios.

Sin duda, de la exposición de Jassen podemos recabar algunos consejos que nos resultaran imprescindibles de cara a nuestro futuro más inmediato como graduados en periodismo. Así, nos animó a que fuésemos idealista. Como hizo ella en los años 80, cuando recién licenciada en periodismo, se vio inmersa en una crisis que pudo paliar siendo creativa y proponiendo junto a otros periodistas un proyecto que se desarrollaría en Indonesia.

Además, durante su exposición, recalcó que la Universidad es un escenario imprescindible para el desarrollo del estudiante. Por ello, insistió en la necesidad de la reinvención de las facultades de periodismo con un plan de estudios más práctico.

Por último, y a modo de conclusión, Marianne Janssen nos habló del proyecto Micro-Europa, un programa radiofónico conformado por una red de universidades que trata, cada mes, un tema específico. Todos los programas que se suben a la web son cortos, con una duración máxima de tres minutos y medio, que incluyen un pequeño resumen y una transcripción en inglés para que el resto de universidades los utilice si lo desea.

En suma, de la exposición de Marienne Janssen me resulta sorprendente como en otras universidades el plan de estudio es mucho mas dinámico y práctico haciendo de los alumnos los más competetentes de toda Europa. Esto sin duda, es una desventaja para nosotros, sin embargo me quedo con las palabras de Janssen: “ser creativos e idealistas y no os rindáis”.

 

Ángela García de Dionisio

Cómo gestionar una crisis de reputación online

8713246916_f0a3f49f88_z“En la comunicación de masas, las crisis nos estallaba en la cara, con titulares en primera y aperturas de informativos. En la comunicación en redes también ocurre, pero rara es la ocasión en que no nos avisa antes”. (Adolfo Corujo)

Con la llegada de internet todo el mundo tiene acceso a la información, esto implica que, a través de los medios o a través de plataformas que lideran la opinión en cualquier comunidad, podamos publicar y criticar, prácticamente, lo que queramos. Sin duda, esto que os planteo, y que puede parecer algo idílico, resulta un quebradero de cabeza para muchas empresas, puesto que una decisión errónea puede desembocar en una crisis de reputación online, que acabaría con el prestigio consolidado día a día de la empresa. Pero, ¿están preparadas las empresas para hacerle frente con garantías?.

Es en este punto cuando conviene explicar el concepto de Crisis de reputación online, según Fernando Maciá: “Una crisis de reputación online para una gran empresa, para una gran marca, es como incendio. Empieza con una chispa y depende de cómo se haya actuado antes y de cómo se actúe durante los primeros compases del incendio que éste se quede en un conato o adquiera dimensiones catastróficas”.

Adolfo Corujo, Socio y Director General de Iberia & Cuenca y Director de su Departamento de Comunicación Online, expone los cuatro factores genuinos de la Red que debemos tener considerar cuando gestionamos la comunicación de una crisis: velocidad, universalidad, transversalidad y memoria.

Velocidad, Tiempo Real y Twitter
El primer factor tiene que ver con las plataformas que se nutren del tiempo real. Twitter es el mayor exponente porque en él surgen informaciones que afectan a las empresas y que pueden desembocar en una crisis de reputación. Resulta clave para los afectados actuar de forma rápida, medir el nivel de incidencia de las publicaciones y actuar.

Universalidad, Propagación y Facebook
El segundo factor tiene que ver con la propagación de las informaciones. Facebook y LinkedIn son dos importantes plataformas en la compartición y distribución de información, pues una noticia, una opinión o un rumor puede dar la vuelta al mundo. En estos casos, una empresa debe ser capaz de identificar quienes emiten las informaciones, quienes se hacen eco de ellas y quienes las utilizan para reivindicarse, ya que solo así decidirán si toman una serie de medidas para contrarrestar los posibles efectos negativos generados por las informaciones.

Transversalidad, Multimedia y YouTube
El tercer factor que introduce Internet ha sido la aparición de nuevas plataformas de comunicación que debido al formato utilizado garantizan una mayor y mejor transversalidad del mensaje.
En este sentido, en la gestión de crisis en internet una empresa por un lado, debe realizar una correcta evaluación de las informaciones así como del contexto, porque un diagnostico erróneo puede llevar al uso desproporcionado o inadecuado de sus recursos y al enfado de las comunidades afectadas.

Memoria, Hipertexto y Google
El cuarto factor a tener en cuenta es el “efecto hemeroteca”. Es decir, lo publicado en Internet tiende a permanecer. La preocupación de que contenidos inadecuados se vinculen al nombre de la empresa y al de las personas que forman parte de ella se ha convertido en un aspecto que la gestión de crisis no debe obviar.

En esta línea, es necesario que ante una gestión de crisis de reputación online la empresa cuente con un equipo preparado y con un manual de procedimientos donde se detallen qué hacer, quién debe hacerlo y cómo tiene que gestionarse. Asíalgunas de las claves que se deben tener en cuenta para una buena gestión de crisis online son las siguientes:
– Anticiparse a la crisis. Solo así, será mucho más fácil gestionarla y las consecuencias serán menores que si nos pilla por sorpresa.
– Monitorizar lo que se dice de nosotros.
– No censurar jamás.
– Permitir al usuario expresar su opinión en nuestros propios canales.
– Actuar como principal emisor de información.
– Plantearse la apertura de canales específicos de comunicación para solucionar la crisis de reputación de la empresa.
– Transparencia. No ocultar información ni mentir, porque te acabarán pillando y las consecuencias serán peores.
– Responsabilidad. Cuando se produce una crisis de reputación online, el usuario espera de la empresa que reaccione y que asuma la responsabilidad de los errores que ha cometido.

En suma, es evidente que en la actualidad una crisis de reputación online es uno de los grandes miedos del departamento de comunicación de cualquier empresa. El uso generalizado de las redes sociales y la proliferación de los Smartphones son algunas de las consecuencias que origina esta situación. Sin embargo, debemos aprovecharnos de las posibilidades que nos ofrece la red para mejorar y obtener los mejores resultados. Así, como se ha expuesto anteriormente la velocidad, la universalidad, la transversalidad y la memoria son una oportunidad para hacer frente a cualquier problema de reputación online.

 

Ángela García de Dionisio

Eduardo Muriel: “Si alguien no tiene nombre en periodismo no es nadie”

Eduardo MurielÁngela García de Dionisio Jareño / Belén Valencia Saiz

En un día soleado, casi primaveral del mes de febrero, caminamos por la capital madrileña, con sus hermosos edificios y sus transitadas calles. Nerviosas e inquietas subimos apresuradas por la calle Carretas, junto a Sol, hasta llegar al edificio 14. Allí, en la redacción de La Marea nos recibió Eduardo Muriel, licenciado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid y en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Extremadura. Desde el 2012 miembro de la cooperativa MásPúblico, editora de La Marea. En un ambiente distendido, Eduardo Muriel nos invitó a tomar un café mientras respondía a nuestras preguntas.

Pregunta: Tras el cierre de Público en el año 2012, ¿cuándo os surge la idea de crear La Marea?
Respuesta: La Marea no surgió como tal, se creó una especie de asociación entre los periodistas que fueron despedidos en el ERE. Se intentó comprar la cabecera de Público, porque los antiguos dueños la sacaron a concurso de acreedores. Así que los trabajadores se organizaron, pidieron un crowdfunding, recaudando dinero mediante un montón de gente que quería apoyar el proyecto para que los trabajadores comprasen esa cabecera y fuesen los que, de alguna manera, gestionasen esa empresa que hasta entonces había sido propiedad de Roures. ¿Qué pasó? Que los mismos dueños se presentaron al concurso de acreedores con una oferta de compra superior a la de los trabajadores. Al final fueron los mismos dueños los que compraron el proyecto, sin tener que pagar los sueldos de los empleados porque nos enviaron a cobrar al Estado.
Como había esa ilusión por crear un proyecto gestionado por los trabajadores, además que había muchos que se habían quedado en paro, lo que hicimos fue organizarnos para montar una cooperativa de periodistas y poder editar nuestra propia publicación, que es La Marea. La cooperativa, que sería como la empresa que hay detrás de La Marea, se llama MásPúblico porque era, de alguna manera, el eslogan que teníamos para hacer de Público una cosa más democrática.

P: ¿Por qué una cooperativa? ¿Qué aporta a los periodistas y a los lectores?
R: Hay una doble motivación. Por un lado, está la motivación económica porque, realmente, no tenemos a un gran inversor detrás que ponga dinero, contrate a periodistas y lleve a cabo un proyecto. Por otro lado, lo que sí había era un montón de gente dispuesta a poner dinero, un poquito de su aportación (10 euros, 15 hasta 100, hay gente que ponía 1000 euros, una locura). Así que la única forma de llevar a cabo el proyecto era hacer una cooperativa. Luego, además, está el lado un poco ideológico, en el sentido de que una cooperativa permite que hagamos una información que no esté atada ni a poderes económicos ni a políticos. Queríamos hacer un periodismo independiente de los poderes, que están condicionando mediante publicidad o mediante mecanismos políticos, la información de los periodistas.
Podemos hacer información sobre La Caixa o El Corte Inglés porque no dependemos de su publicidad, no tenemos sus anuncios en el periódico y no nos pueden amenazar con dejarnos de pagar 5000 euros al mes, vamos a seguir ganando el mismo dinero, que aunque es poco, no nos hace depender de nadie.

P: ¿Cómo establecisteis el capital inicial?
R: Con la campaña de crowdfunding que hicimos para comprar la cabecera. Se sacaron dos números únicos de MásPúblico. Y con lo que sobró, más aportaciones de capital de los que ya se querían comprometer de manera más profunda con el proyecto, pusieron 1.000 euros que es lo que hay que poner como lector para formar parte de la cooperativa, y esa fue la base con la que empezamos el proyecto. Fueron unos 70.000 euros, que aunque es poco, si lo comparamos con el diario, InfoLibre. Somos un periódico modesto en comparación con estos.

P: Hemos observado que según vuestro código ético no aceptáis publicidad de empresas u organismos que trabajen de manera contraria a los principios editoriales de la revista, ¿la publicidad elegida os aporta beneficios significativos?
R: Sinceramente no, y de hecho, hemos tenido varios comerciales que han salido huyendo. Aún así, sí que estamos consiguiendo ingresos publicitarios a través de organizaciones como Europa laica, colectivos sociales o librerías que nos ponen anuncios muy breves (que son entre 50 y 100 euros). Aunque no es la gran inversión publicitaria que se hace en los grandes, por eso intentamos no depender de eso. Nuestra base son las suscripciones (tanto en digital como en papel), con las que hemos superado ya las 2000, y bueno con las ventas en quiosco, que siempre son una ayuda. Hemos hecho también un par de camisetas, una por la educación pública y otra por el aniversario de la República. Además, hemos sacado dos libros, uno de Isaac Rosa en el que hemos juntado los 12 relatos del primer año y hemos editado un libro.

P: ¿Es realmente sano que un medio dependa de la publicidad?
R: A mí, personalmente, no me parece lo más sano a la hora de realizar tu profesión. Si tienes que criticar a El Corte Inglés o a La Caixa no vas a tener ningún reparo. Para mí, la publicidad es como una droga, al principio está bien y es muy importante, pero te terminas hipotecando porque ya hay informaciones en las que no puedes profundizar.
No es sano en el sentido de que hoy por hoy, el modelo publicitario es el que sigue mandando en los medios, y a la hora de hacer una redacción de 100 periodistas necesitas ingresos publicitarios. Nosotros aspiramos a que con el tiempo, esto sea un crecimiento progresivo y pasemos de ser un medio pequeñito de ocho periodistas a ser un medio mucho más grande.

P: La Marea ha firmado un intercambio con una agencia de viajes, ¿habéis seguido esta dinámica para cubrir otro tipo de informaciones o realizar otros reportajes?
R: Para cubrir no, pero sí que hacemos mucho trueque. Por ejemplo, las sillas de la redacción son gracias a un trueque con una empresa de mobiliario. Lo que hicimos fue ponerle un faldón de publicidad, y ellos nos dieron el precio equivalente en sillas. Pero bueno para cubrir cosas, la verdad es que no.

P: Para la elaboración de noticias, ¿La Marea dispone de freelance o colaboradores?
R: Sí, nosotros éramos 8 periodistas, pero ahora somos 6. Además, en los proyectos estamos asumiendo tareas de gestión, de publicidad, de hablar con colaboradores, de todo; además de escribir, hacer reportajes y llevar una web diaria. Entonces necesitamos colaboradores, no nos queda otra, y muchas veces, sobre todo, a nivel internacional que no tenemos a nadie. Para los freelance tenemos tarifas e intentamos que estén en la media de lo que es el periodismo actualmente, no pagamos menos aunque estemos muertos de hambre. Hacemos una defensa del periodismo digno y tenemos que pagar unas tarifas razonables.

P: Ahora que tienes un medio de comunicación propio, ¿estás más implicado en la elaboración de noticias? ¿Por qué?
R: Sí. Cuando yo trabajé en Público tenía una capacidad de decisión muy limitada. No te piden opinión en la creación de tu periódico en ningún momento, tú eres un empleado, es cierto que a veces sí, pero tú no eres parte activa. En La Marea lo hacemos todo mediante reuniones democráticamente. Aunque la decisión de los temas que salen diariamente están coordinados por Magdalena Bandera, antigua jefa de sección de Público. Ella va coordinando los temas, organizando más bien, pero no es la jefa. Aquí todos somos socios-trabajadores en igualdad de condiciones y eso hace que todos tengamos voz y voto en cómo se hace el periódico, cómo se conciben las noticias, la web. Así que sí, me siento más implicado ahora que es mi periódico. A mí pesar a veces, porque en ocasiones me gustaría hacer más periodismo y olvidarme de tanta empresa, pero esto es una experiencia muy recomendable y gratificante. Y si nos fuese bien cien por cien económicamente estaría súper contento.

P: ¿A qué tipo de lector os dirigís?
R: Nos dirigimos a todos, pero es verdad que estamos detectando que hay mucha gente mayor entre nuestros lectores que son quienes pagan y se suscriben. Los demás nos suelen leer en web. Pero nosotros en principio nos dirigimos a todos. Hacemos una información generalista, bastante generalista, menos deportes tocamos todos las temáticas: economía, sociedad, política…

P: ¿Alguna vez os habéis sentido amenazados tras publicar una noticia comprometida?
R: Amenazados no. La única amenaza para nosotros sería quitarnos el dinero, pero como no lo pueden hacer, no tienen ese poder. Siempre algún partido político te puede llamar para decirte ¿pero qué habéis publicado? Yo por lo menos, no les tomo en serio. Otros diarios como El País o El Mundo sí tienen más hipotecas políticas, tienen más lealtades, pero a nosotros nos da igual todo eso. Y amenazas de grupos ultras de momento ninguna, por ejemplo, a Infolibre le jaquearon la web. Pero a nosotros, de momento, ninguna amenaza, esperemos que sea así siempre (entre risas).

P: ¿Habéis considerado incrementar vuestro contenido multimedia en la web? (entrevistas digitales, reportajes en vídeo)
R: Sí, lo hemos pensado. Está en el mundo de las ideas, pero bueno, vamos poco a poco. Ahora, por ejemplo, tenemos un acuerdo con una radio digital, Guión Radio, para que todas las semanas publiquen un podcast de un reportaje sonoro. Y bueno, poco a poco, vamos integrando cosas. Ahora sí que estamos intentando hacer vídeos para insertarlos en la web mediante YouTube. Pero claro, no podemos tampoco asumir mucho trabajo porque somos muy pocos. Aunque sí tenemos muchos planes, por ejemplo, hacer una Marea Tv digital, pero todos son planes a medio-largo plazo.

P: Respecto tu blog “que paren las rotativas”, ¿qué diferencia hay entre lo que publicas en él y las noticias que escribes para La Marea?
R: Bueno el periodismo tiene muchas cosas: crónicas, noticias, opinión… En mi blog, hago más análisis de opinión, meto mucha carga “opinativa”, y en La Marea me ciño a recoger hechos, a recoger declaraciones, no me permito esa carga de opinión que sí tengo en mi blog. Además, soy de la teoría de que todo periodismo es subjetivo, y no hay periodismo objetivo, no creo en él. Entonces, el hecho de como encuadres una noticia, a que persona le pidas las declaraciones, configuran el periodismo. Pero aún así, en el blog, mi opinión es muy evidente, me dejo llevar y hablo de política, sociedad y utilizando también, un tono diferente a cuando escribo en La Marea.

P: ¿Te han servido tanto Twitter como tu blog para crear tu marca personal?
R: Sí, la verdad es que sí me han servido para conformar mi propia marca personal. Yo empecé con esto, con la típica asignatura de marca personal. Me hice un Twitter y empecé a cuidar lo que escribía en él, y la verdad es que creo que fue bastante determinante en mi entrada a Público como becario. No me lo dijeron nunca pero así lo creo. La verdad que me lo curraba bastante y cubría en directo manifestaciones, no tenía trabajo y me gustaba, así que aprovechaba para hacerlo. Y bueno, ahora mismo si cogiésemos a una persona para La Marea, miraríamos su Twitter. No tanto si tiene muchos o pocos seguidores, si no en como lleve su Twitter y como haga periodismo. Creo que una persona activa en redes sociales, hoy en día, es fundamental. Lamentablemente, si alguien no tiene nombre en periodismo no es nadie. Tener un blog o un Twitter en el que hagas periodismo te ayuda a tener visibilidad y a conocer a periodistas que admires con los que puedes tener una relación, más o menos profesional, para abrirte puertas en este mundo.

P: Viendo la fragmentación actual de los medios de comunicación progresistas (El Diario, Kaos en la red, El Plural, etc…) ¿no sería recomendable pensar en proyectos de cooperación o en sinergias o fusiones con otros medios digitales?
R: Sí, sería lo adecuado. Es difícil porque existen algunas diferencias entre los medios de los que me habláis. Por ejemplo, Kaos en la red es un proyecto militante y El Diario y La Marea son un proyecto más profesional en el que sus empleados están pagados. Para nosotros, lo primero es pagar los sueldos. Y bueno, nosotros sí que hacemos sinergias, por ejemplo, con Materia, que son gente también de Público, o con la revista La Directa, en Cataluña, traducimos sus noticias y las publicamos en La Marea, y ellos, igual con las nuestras. Por otro lado, en distribución, Jot Down organiza una especie de distribuidora conjunta, en el que la Marea está dentro. Con Diagonal siempre tenemos conversaciones en las que nos ayudamos y nos damos consejos, así que bueno, hacemos sinergias al menos en el sentido de aprendizaje.

La importancia del Plan de Comunicación 2.0 en la era digital

“Si no sabéis comunicar bien con los demás, no sabréis convencer ni motivar. Si no sabéis comunicar estaréis mal informados y no podréis dirigir ni controlar con eficacia.” (Robert Papin).
En la actualidad la evolución de la comunicación hacia la era digital ha provocado que muchas empresas participen activamente en las redes sociales; algunas sin resultados concretos todavía. No obstante, saben que una estrategia de social media les permitirá generar negocio puesto que transmiten la información que desean a la web. Además, las redes sociales les aportan una serie de ventajas, entre las que se encuentran las de dirigirse a un público determinado o las poder medir en tiempo real los resultados de manera fiable. Así, muchas deciden que para mejorar su imagen a nivel digital lo más adecuado es hacer un plan de comunicación 2.0.

Es en este punto cuando conviene explicar el concepto de Plan de Comunicación 2.0: Es un documento dónde las empresas plasman las acciones a realizar para presentarse y comunicar en las redes sociales de forma coherente, respondiendo a su filosofía de empresa, misión, razón de ser, marca u organización. Respondiendo a un estilo elegido, coherente y uniforme que se encuadra dentro de un plan estratégico general.

Es decir, el Plan de Comunicación 2.0 se basa en la elaboración de una serie de estrategias que conllevan necesariamente el seguimiento de unos pasos bien definidos, los cuales no pueden saltarte ni cometerse errores en ellos, porque influirían negativamente en el desarrollo de la estrategia de marketing online.

Así, según Amélie Lafore, Profesional de Marketing y Comunicación, un Plan de Comunicación 2.0 se divide en cuatro fases:
• Observación: análisis de la reputación online. El objetivo es definir cómo se habla de la empresa, lo que está diciendo y dónde, a fin de concretar dónde debe estar presente y cuál será su público objetivo.
• Estrategia: definir las acciones que se vayan a realizar en función de los objetivos y audiencias.
• Ejecución: idear y realizar las acciones. Es importante idear acciones creativas y coherentes. Todas deben impactar directamente en aspectos como la generación de leads, las ventas cruzadas, la retención de clientes, la divulgación y el conocimiento de la marca. “En esta fase, conviene establecer un calendario y los workflows que son los procesos de circulación de la información internamente y externamente”.
• Evaluación: monitorización de resultados. En esta etapa, se definen los indicadores o variables que permitirán mostrar los resultados de las acciones, y visualizar las prioridades de la estrategia. Con la monitorización, se pueden medir: la audiencia, las interacciones, el interés y el compromiso.

Dentro de la elaboración del Plan de Comunicación 2.0 destaca la figura del Community Manager, gestor de comunidades online, que a día de hoy se ha convertido en uno de los profesionales más demandados por las empresas.

Es importante que las empresas tengan claro que no es obligatorio estar en todas las plataformas, sino en las más adecuadas según sus propios objetivos y características. Porque aunque es cierto que las redes sociales son unas herramientas muy útiles, que pueden hacer a las empresas ganar mucho, no vale estar por estar; hace falta que adapten su mensaje a cada red social para generar conversación. Solo así conseguirán impacto y resultados relevantes.

 

Ángela García de Dionisio

El arte de la comunicación interna

El lobo de Wall Street se ha convertido en la película del año. Tanto la crítica como el público está respondiendo muy favorablemente a la última de Scorsese protagonizada por su gurú, Leonardo Di Caprio.

Se la ha llegado a definir como la “American Pie de Scorsese” por sus prolongadas escenas de sexo y drogas que hilan la narración del film. Para aquéllos que aún no la hayan visto básicamente se trata de un tío de clase media que se dedica a vender paquetes de acciones, pronto en la agencia de valores aprende que lo más importante no es hacer ganar a sus clientes, sino ser ambicioso y ganar una buena comisión. Para ello, recluta a un grupo de amigos suyos, los forma a través de speeches motivacionales sobre el arte de vender y, para tenerlos contentos, contrata shows eróticos al tiempo que les proporciona sustancias de todo tipo. Su máxima es vender, defraudar y ganar utilizando como cabeza de turco a sus clientes.

Jordan Belfort, personaje interpretado por Leonardo Di Caprio y persona real sobre la que está basada la película, fundó su propia agencia bursátil, Stratton Oakmont, que en realidad era una sala de calderas donde se estafaba a inversores a través de la venta de acciones fraudulentas. El personaje de Leo Di Caprio no lleva a cabo más que una estrategia de Comunicación Interna, cuando menos peculiar. Es en este punto cuando conviene definir el concepto Comunicación Interna: “La comunicación interna es el conjunto de actividades efectuadas por cualquier organización para la creación y mantenimiento de buenas relaciones con y entre sus miembros, a través del uso de diferentes medios de comunicación que los mantengan informados, integrados y motivados para contribuir con su trabajo al logro de los objetivos organizacionales” . Es decir, la comunicación interna de una empresa se basa en realizar diferentes estrategias de comunicación para motivar al empleado y así aumentar su rendimiento. El objetivo psicológico es la creación de un ente colectivo, hacer sentir al trabajador parte de la empresa para cumplir con los objetivos económicos. En el caso de “El lobo de Wall Street”, el personaje de Leonardo Di Caprio realiza estas estrategias a través de la suministración de estupefacientes y prostitutas, así como mensajes que impulsan al fraude a través de la motivación personal y colectiva.

Las empresas “normales” utilizan, evidentemente, otras vías para desarrollar sus estrategias de comunicación interna: una Intranet, revista digital, reuniones aleatorias, un manual de bienvenida, una revista interna impresa, celebración de jornadas de puertas abiertas, una convención anual, tablón de anuncios, teléfono de información, realización de reuniones con la dirección y hasta un buzón de sugerencias. Se trata de diferentes herramientas útiles que ayudan a la consecución de estrategias de comunicación interna.

Las empresas son valores. Y los valores que se infundan internamente y se inculcan a los empleados son los que después el cliente, la máxima de cualquier empresa, recibe. Consciente o no, los recursos humanos, los trabajadores son la representación de la empresa. Por ello, se debe cuidar sigilosamente el trato con ellos, con los humanos, porque de ellos dependerá la imagen que se proyecte de la empresa.

Así, los “lobos” de Jordan Belfort están bien instruidos. Saben que su trabajo es fraudulento, pero sus máximas son otras: vender y ganar. Forman un todo y tienen unos valores, aunque éticamente estos no sean valores morales. Pero, sin duda, son el ejemplo de cualquier ente empresarial. Todos van a una en las situaciones donde peligra el equilibrio económico.

 

Ángela García de Dionisio

¿Queréis saber por qué comienzo con un blog?

Estudio periodismo y siempre, desde el primer día de clase, muchos han insistido en la necesidad de crear un blog personal con el que vayamos conformando nuestra “marca personal”. Esto sumado a la ilusión que siento de poder escribir lo que me plazca, ha sido el motivo por el cual me he atrevido a, por lo menos, intentarlo. No pretendo influir en la opinión de nadie, solo mostraros un poquito de mí y de lo que opino.

¿Mi finalidad? Compartir con vosotros información variada, análisis de opinión y de actualidad.

¡Espero que lo disfrutéis porque yo lo haré con mucha ilusión!

Una ilusión eterna, o por lo menos que renace a menudo en el alma humana, está muy cerca de ser una realidad

Ilusión /Alan Díaz López